Así funcionan las cosas

Si un país es una catedral y la gente son las piedras, la historia es la argamasa. Sin argamasa no hay piedras que valgan.

(Arturo Pérez-Reverte)

Posted in Uncategorized | 1 Comment

Nada que no haya gritado ya

La verdad que no sé ni por dónde comenzar. No sé qué decir después de tanto tiempo sin pasearme por aquí. Lo dejé porque me sentí desterrada de mi propio terreno y desde entonces nada ha vuelto a ser igual respecto a la escritura. La verdad es que escribo casi sin ganas, porque sé cual va a ser el resultado de cualquier texto publicado: los lectores van a buscar en esta entrada un estado de ánimo, unas palabras, unos sentimientos bastante predecibles, y la verdad que tampoco quiero eso, pero escribiré lo que me salga y como me salga. Y que cada uno interprete como quiera.

El caso es que empiezo a pensar, empiezo a adentrarme en mis pensamientos y me pierdo. Llevo tiempo con ese sentimiento, no sé. Es difícil expresarse cuando piensas que toda palabra se queda corta para describir cualquier parcela de realidad. He intentado mil veces escribir algo en papel para sacar algo, pero a las dos palabras tengo que dejarlo porque me atraganto con las letras que no escribo. Realmente dudo de si esto es un arte. Yo lo llamaría el arte de la autodestrucción. En fin. Cómo describir lo que pasa por aquí dentro…si llevo tiempo sin tocar un libro que no sea de texto. Perdí hace tiempo buenos hábitos que me sacaban directamente a la superficie, así que podríamos decir que ahora ando perdida en una llanura abisal de esas. Muchas veces he tenido esa sensación de ser un espectador de mi propia vida: veo sucesos que pasan como en una película, sin yo poder intervenir. Soy la de las toses, la de las palomitas desparramadas por el suelo, la de las conversaciones a grito pelado en una sala repleta de ficciones que explican (o intentan explicar) la realidad.

No sé cómo seguir. Solo sé que me pierdo. Que cualquier cosa que escriba no me va a servir de nada, porque antes escribía para aclararme, pero ahora no hay nada que aclarar. Ni blanco ni negro. Mejor azul, como la vida. Describiría imágenes o paisajes, pero no hay tiempo. No tengo nada que decir que no haya gritado ya. Otro día más y espero que mejor, porque la verdad es que hoy no sale nada de nada.

Posted in Uncategorized | 2 Comments

Acrobacias de la imaginación

(No se me permite citar la procedencia de la imagen) :)

Había olvidado ya lo difícil que resulta juntar palabras formando frases lógicas (y algunas que no lo son tanto). Y la verdad, todavía sigo buscando una razón que me explique por qué he empezado a teclear todo lo que me pasa por la mente. Quizá demasiado tiempo con la cabeza y los dedos en barbecho hacen algo diferente, algo que merezca la pena ser leído.

Durante este tiempo, mi cabeza ha sufrido cambios, puesto que está claro que el amargo transcurrir de los días significa ir creciendo. El transcurrir de las horas significan millones y millones de pensamientos nuevos y millones de sensaciones aún por experimentar. Los cambios son buenos, dicen. Y yo digo que los cambios no son buenos, sino que son obligatorios, al igual que el sufrimiento o las alegrías que éstos producen.

El estar tanto tiempo sin escribir, implican muchos momentos vividos que quisiera retener en la memoria, y que, de forma inevitable, ya se han ido para no volver. Pero bueno, se supone que el pasado no es necesario recordarlo tal cual fue, sino que mejor es recordar las enseñanzas que nos dejó ancladas en la memoria. Mejor es recordar las huellas más profundas, porque las otras, por superficiales, son completamente inútiles.

Como único recuerdo apropiado para contar aquí, sólo uno: el encuentro con cierta persona que ha leído hasta la última coma de este blog sin pedir nunca nada a cambio. Sé que lo lee por el gusto de sentirse identificado con algunas de mis palabras, o por el gusto de encontrar algo más o menos inteligente en algunos de los recovecos de este lugar.

La lectura de un blog de estas características, centrado más que nada en los propios sentimientos y pensamientos, implica muchas cosas. Implica que los lectores te conozcan más a fondo de lo que lo hace, ya no solo cualquier conocido, sino también cualquier persona cercana a ti. Implica también que cualquiera que pasee sus ojos por éstas palabras, pueda decidir cómo usarlas: algunos las emplean para hacer daño, algunos como medio para conocer mejor al escritor en cuestión, algunos como una forma de sentirse identificado, etc.

Las palabras son tan reducidas y el abanico de interpretaciones tan amplio, que cada uno puede usar las palabras como mejor le parezca.

El caso es que hoy las palabras van sólo en una dirección: el agradecimiento. Recuerdo el encuentro con dicha persona, y recuerdo cómo nuestros ojos intercambiaban palabras. Recuerdo cómo a través de una conversación superficial, llegué a atisbar todo lo hondo de una mirada que siente curiosidad por lo que te ocurre por dentro. Recuerdo a dos personas hablando en medio de la calle, olvidando que éste mundo es a veces tan enrevesado como simple. Recuerdo a dos personas hablando, y creo que eso es todo por hoy.  Hoy la entrada va por él.

Posted in Uncategorized | 2 Comments

A tientas en la noche de la vida

Si hoy escribo, no es ni por petición de muchos ni por ganas, sino por necesidad. Quizá pueda decir que estoy cansada de vomitar palabras, pero no es en absoluto cierto. Estoy cansada de ver palabras vomitadas sin sentido, y esta vez no hablo de palabras mías. Y me dirán que quién me manda meterme en ciertos sitios para leer cosas que atentan contra la propia estupidez (por no decir algo quizá más ofensivo) del autor. No quiero volver a la misma espiral de siempre, y no lo pienso hacer.

No he escrito en mucho tiempo, pero eso no quiere decir que no haya reflexionado, que no haya mirado más allá del horizonte de mis pupilas o de mis párpados, o quizá más allá de las fronteras. He mirado a mi alrededor, pero no he visto nada fuera de lo normal: millones y millones de personas iguales que se creen diferentes. Es increíble lo egocéntrico y gilipollas (aparte de autodestructivo) que puede llegar a ser uno. He mirado y he buscado, pero no he visto y no he encontrado.

He buscado palabras para describir estados de ánimo; he buscado sinónimos de inteligencia y de felicidad, y también de los errores cometidos a lo largo del camino. He buscado verbos para conjugar los sueños, y me he encontrado con telarañas de ignorancia y melancolía.

He encontrado el amor escondido en dulces momentos de soledad y de tristeza. He caído mil veces y me he levantado sin saber hacia dónde me dirigía y me dirijo, a tientas en la noche de la vida. Como todos.

Hoy escribo porque a veces la ansiedad se juntan con las ganas de llorar y de reír al mismo tiempo. Porque con la respiración entrecortada y unos dedos que responden vagamente, se puede llegar a pocos sitios o a muchos, aunque esta vez considere que es más una entrada como terapia y no como origen de algo más. No por placer, sino por necesidad.

 

Posted in Uncategorized | 1 Comment

De la voz de los dioses *1 (a modo de réplica)

Y hoy me toca gritar a mí, cansado de escuchar los alaridos de millones y millones de mortales que caminan ciegos, a tientas entre las tormentas de días y de noches.

Vuestro cuerpo ha sido esculpido en el más duro de los mármoles por algunos de los escultores más doctos y excelsos, y vosotros lo utilizáis sólo para complacer vuestros deseos más repugnantes y primitivos. Vuestra cabeza fue creada para convertirse, con el paso del tiempo, en un arma de precisión, y vosotros la derrocháis en imaginar mundos que no existen y que nunca existirán. Vuestra alma fue creada únicamente para ser entregada a Caronte, pero la mayoría de vosotros la malgastáis haciéndola vagar por el Aqueronte en busca de monedas inexistentes que vosotros mismos echasteis, en vuestra condición de mortales, para pedir deseos inconcebibles. Vuestros miedos no son más que una pequeña muestra de vuestra mediocridad, al igual que vuestras pulsiones.

Os hicieron iguales en vuestras reacciones ante los propios fracasos, y diferentes en vuestros éxitos, por otra parte muy escasos. Construyeron una base sólida sobre la que podríais erigir vuestros principios, y vosotros mismos habéis hecho estallar esa base con vuestra estulticia, con vuestra vanidad encubierta por el velo de la más extrema de las estupideces.

En cuanto a vuestro cuerpo (volvamos otra vez), fue creado para volar como las aves, para nadar hasta la extenuación como los peces, para correr por la sucia tierra como veloces guepardos atemorizados por sus pasiones. Vuestro cuerpo fue creado para sacarle el máximo partido, y vosotros lo usáis como medio de transporte de vuestras mundanas cabezas.

(Continuará…)

Posted in Dioses, Series, Voz | 2 Comments

Porque si las noches son telarañas…

(Luna llena pintada en el cielo de Dublín. Otra vez. Y las que sean necesarias.)

Y así, palabra por palabra, se construyen ilusiones y desesperanzas. Frase por frase y volamos hacia nuestras inquietudes, hacia aquello que nos llena, o quizá hacia el vacío absoluto y obsoleto que, en ocasiones, es el mejor de los cómplices.

Jugar con cada letra, con cada palabra, me ha resultado siempre tan simple como complicado me resulta desvelar hacia dónde me están llevando mis pasos. Nuestros pasos. La palabra es caricia por el pecho y filo de cuchillo por la espalda. Las letras son adornos de un cielo despoblado de dioses inmisericordes. Los conceptos no son nada. Las ideas son abismos por los que introducirse cuando todo carece de sentido.

Tan fácil me ha resultado gritar como callarme (no podría asegurar eso último con total rotundidad).  Organizar sonidos como sumirlos en el caos más absoluto. Y tan fácil me ha resultado mirar como ser observada por la epidermis de las noches, que casi siempre suele estar salpicada de estrellas. Todos sabemos que las estrellas son los poros por los que se filtran los sueños. Al igual que todos sabemos que los sueños son una tímida sombra que refleja lo que fuimos y lo que seremos. Lo que somos en realidad. Los sueños son espejos en los que se refleja el alma de los dioses y de las bestias.

Detrás de tanta palabra, millones y millones de interrogantes. Interrogantes que se dirigen hacia el azul infinito de un cielo en avanzado estado de descomposición. Y yo me pregunto, en las noches estrelladas como ésta, que si el cielo es tan débil y tan resbaladizo como muchos pensamos, por qué ahora mismo no me encuentro en el propio cielo de tu boca, o quizá, si eso es mucho pedir, por qué no me hallo en el infierno de tu piel, que es mil veces más acogedor que el calor proporcionado por el edredón de las madrugadas.

Porque si las noches son las telarañas de los sueños, no quiero quedar atrapada una vez más en ellas para luego seguir el vapor de mis imprudencias. Porque si las noches son telarañas, no quiero hilos para salir de ellas.

Posted in (des) amor, Existencia, Felicidad, Imágenes, Reflexiones | Leave a comment

De cortar alas, de alas cortadas

(Otra imagen sacada en Dublín)

Podría poner mil y una excusas, de éstas que se extienden por el filo de los días hasta el filo de las madrugadas, que no son más que retazos de mentiras por pronunciar. Algunas ya pronunciadas. Pero hoy no voy a poner ninguna. Lo que me ocurre a la hora de escribir, a la hora de pensar en escribir algo, es que una mezcla de desánimo unida a unos ligeros tintes de rabia no me dejan concentrarme en lo que quiero decir. En lo que quiero gritar para, al fin, callar.

Me hubiera gustado hablar sobre los tonos rosáceos que han decorado el cielo en las pasadas mañanas. Me hubiera gustado adornar con algunos de los adjetivos más bellos el persistente discurrir de unos pensamientos caóticos, que no son más que vagas ideas sobre lo que es la realidad. Me hubiera gustado presumir de mi más que sobrada soberbia, o quizá de mi prepotencia. O quizá me hubiera gustado presumir de ser capaz de explicar aquello que desconozco, aquello que se esconde en los recovecos de todas las bocas ahogadas en el mar de su propia estupidez.

Pero quizá no somos lo que escribimos, sino aquello que se nos queda en el tintero de los sueños. Los pedazos de ilusión que se mastican como las frutas en el punto más tierno y superficial del verano. Somos lo que somos a pesar de lo que somos, que no es poco.

Y escribo esto, pensando en lo que pensarán, en lo que dirán. Y recuerdo una frase que cierta persona me soltó ayer sobre cortar alas, sobre alas cortadas. Y, por alguno de los lugares de mi cabeza, pasea un pensamiento que dice que nunca voy a encontrar una frase tan acertada, teniendo en cuenta la situación. Y, hablando de cortar alas, me atrevería a decir que siempre habrá quien disfrute con ello. La clave está en saber reír. En saber reír el último. Y para eso, algunos tenemos un don.

Posted in Felicidad, Narración, Realidad, Reflexiones, Uncategorized | 2 Comments

Si no lo ves, significa que no existe

( Y así es como uno termina las semanas. Cual gato. Imagen cedida por Kiril )

Me echáis la bronca por no escribir, pero tenéis que entender que mi cabeza está en otra cosa. Tengo un miedo bastante grande a que se me mezclen las ideas, y haga una entrada con lo del concurso y lo del concurso con una entrada. El caso es que ya tengo la historia perfectamente estructurada y ensamblada en mente, tengo algunas frases que he ido escribiendo según me venían a la cabeza y, sobre todo, tengo ganas de ganar. Nunca me han faltado (me atrevería a decir que me sobran en muchos campos de mi vida). Tengo ganas de leer mi relato en público y que a todos se les erice la piel. Qué pretensiones más tontas, me digo a veces.

Pero bueno, vayamos al tema:

El caso es que dije una vez que tenía como costumbre cerrar los ojos e imaginarme en otros cuerpos, en otras vidas. Y ahora toda esta necesidad de escapar de una realidad que cansa, me está persiguiendo hasta la extenuación más extrema. Cierro los ojos, a veces para descansar, a veces por la tontería esa de “si no lo ves, significa que no existe”; a veces en medio de la calle, a veces en medio de una clase, y otras por la noche, mientras, recostada sobre un colchón plagado de ácaros que devoran nuestros sueños, escucho algo de música (clásica cuando quiero paz, es decir, casi todas las noches. Vivaldi, Mozart, Bach. Son algunos de los más personales) y, aunque con la música como hilo conductor de unos pensamientos quizá demasiado profundos, no puedo evitar, al menos durante unos minutos, imaginarme en otra vida. Cómo tiene que ser eso de ver la realidad desde unos ojos que no son los tuyos. Con un color de ojos que no es el tuyo. Con los matices de una sonrisa que no es la tuya. En definitiva, cómo será la vida en otro cuerpo. Es uno de mis interrogantes por resolver. Uno de tantos.

Si lo pienso detenidamente, a veces me gustaría estar fuera para estar dentro. No sé si me explico. Me gustaría resolver los recovecos de la vida como si no fuera yo, siendo yo. Me gustaría ver esos recovecos desde un plano más superficial. Desde el plano de un espectador. Y, aunque a veces me siento el único espectador de una vida que se pasa casi sin poder hacer nada, no es lo mismo. Si lo pienso detenidamente, no logro dar con la puñetera clave de la existencia. Y eso me desespera casi más que nada en este mundo.

 

Posted in Existencia, Felicidad, Narración, Realidad, Reflexiones | 1 Comment

Dosificando

( Dosificando. El tiempo, la vida. Como siempre y en la medida de lo posible. La imagen es un fotograma de la serie ” Dexter”)

Ahora que tengo un momentín tranquilo, voy a intentar sacar algo de esta cabeza. A ver si puedo. Será una entrada muy heterogénea, de éstas que vienen cuando tienes muchas cosas que contar, poco tiempo y demasiadas cosas en mente.

Pues bien, el domingo pasado, viví una de estas experiencias que merece la pena recordar hasta el final de los días. Resulta que, hace algo más de un mes,  decidí apuntarme a un equipo de atletismo (el UBU- Campos de Castilla). Las cosas han transcurrido con la normalidad del que empieza. Los entrenamientos ( siete días a la semana, por cierto) son completamente matadores, de una hora como mínimo. Y, mientras yo hago lo posible por terminar los entrenamientos con la suficiente entereza, oigo cómo los demás hablan de campeonatos a nivel nacional, a nivel europeo… (Contaré más detalles otro día, porque veo que me voy a enrollar demasiado). El caso es que el domingo me levanté a las frías seis de la mañana para asistir a un competición por equipos en Elgoibar (Guipúzcoa). El viaje con mis compañeros de sufrimiento ( suena realmente mal ) fue genial. Repetiría sin pensármelo dos veces. (Ni que decir tiene que yo fui a mirar, no a competir. En ese caso, no hubiera sido tan genial).

Más cosas. Llevaba unos días sin publicar porque estoy preparando mi cabeza para un concursillo literario, a ver cómo va la cosa. Las ideas me vienen a la cabeza en los momentos más inesperados. Mientras entreno, por ejemplo, me vienen frases e ideas a la cabeza cojonudas (dentro de las propias posibilidades, claro) de las que luego no tengo ni tan siquiera una vaga idea. Pero bueno, como me decía un amigo el otro día (y he de reconocer que me reí hasta decir basta): “gafes del oficio, Judit, gafes del oficio”. Y qué razón tiene, el capullo. “Va a ser eso”, pensaba yo. El caso es que este fin de semana, toca quedarse en casa, exprimiendo esa cosa a la que la gente llama cerebro. Pasaré un fin de semana más predecible de lo que me gustaría: leer, escribir, estudiar un poco ( es decir, repetir como un papagayo hojas y hojas de una teoría que nunca se puede llevar a la práctica ), entrenar, escuchar algo de música, ver algún capítulo de una serie y también alguna película. Y poco más. Qué rutinario. Qué insuficiente. Pero qué satisfactorio, al fin.

Así que en esas estamos. Y seguimos. Sobreviviendo, como siempre.

Posted in Deporte, Imágenes, Narración, Realidad | 1 Comment

Sin cruzar los límites

He leído y releído tu entrada al menos tres veces, y, si lo pienso, lo primero que podría salirme, sin pasar los sentimientos por el embudo de la razón, es una entrada en plan gallito, descalificando todas y cada una de tus palabras. Me saldría una entrada cabreada, pero ésta sería sinónimo de mi más que sobrada estupidez e ignorancia de lo que es la vida en general. Además, después de todo y a pesar de todo, pienso que no te la mereces.

Lo primero de todo y que quede claro: ésta no es forma de resolver conflictos. Después de un curso entero viéndonos al menos unas cuatro horas a la semana, cuando no eran más gracias a nuestras conversaciones “extra” por los pasillos, pienso que la confianza da un poco de sí. Bastante más de lo que está dando.

Lo segundo: tengo palabras más que de sobra para rebatir todo lo que dices. Nunca me han faltado. Tú te conoces la historia casi mejor que nadie. Principalmente porque fuiste el culpable de que esto se convirtiera en algo más. No quiero rebatirte nada, porque, como bien sabes, siempre llevas la razón.

Lo tercero: todos (o eso creo) sabemos de ironías crueles, de indirectas directas a donde más duele. Pero como intuyo que tus palabras (las de esa entrada) tienen más de constructivas que de destructivas, voy a parar aquí.

Lo cuarto: bebemos todos de las mismas fuentes, muy a nuestro pesar. Leía hace nada (y proclamo a los cuatro vientos que tanto la frase como la idea original fueron cogidas del mismo sitio) en ” El nombre de la rosa” una frase que decía: ” La biblioteca es un gran laberinto, signo del laberinto que es el mundo.” Y si luego ya lo unimos con unas cuantas ideas cogidas de ” El pintor de batallas”, en la que el autor establece analogías entre lo más miserable de la vida y algunos de los mitos filosóficos más conocidos, obtenemos unas cuantas frases que no dejan de ser geniales. Aunque no te pertenezcan, porque siguen siendo de otros, por mucho que las juntes y las mezcles como se te ponga en la punta   del…( no voy a decirlo ). Bebemos de las mismas fuentes, pero no siempre de forma tan explícita como pensamos, o como decimos que pensamos, o como dice un asterisco (hasta el momento inexistente) que pensamos. Y si todo esto ya lo unimos a lo poco (y, sin embargo, mucho) que he leído y a lo mucho que me queda por leer y por ver, con lo mucho que tú has leído y los muchos lugares que has visitado, y lo mucho que te queda por leer y por ver, llegamos a la absurda conclusión de que ninguna idea y ningún estilo que nosotros podamos abarcar, nos pertenece. Por muy tontos que nos pongamos. Son el orden, el caos y el azar quienes establecen los lugares en los que tiene que ir cada cosa, cada palabra, cada idea, cada concepto, cada sentimiento. Si lo hacen así, y no de otra manera, quizá sea por algo. En cualquier caso, intentaré, la próxima vez, no coger una frase de Eco. La próxima vez cogeré una frase de Pepito Piscinas, que, como no lo conocen ni en su casa, seguro que no me crea ningún problema. O eso espero. (No lo pienso hacer, dicho sea de paso). Pero vamos, que, como siempre tienes razón, no sé ni para qué me molesto en intentar escribir esto. Al fin y al cabo, todo lo que diga yo es una nimiedad en comparación con todo lo que puedas decir tú. Bueno, que el caso es que tienes razón. Y que, al igual que derechos, tenemos obligaciones que yo no voy a volver a incumplir.

Lo quinto (y esto ya no va para ti. Sería pasarse demasiado): No quiero comentarios en esta entrada por parte de nadie. Hay personas que nos leen a los dos y que nos conocen más que de sobra a los dos. Que cada cual juzgue lo que crea conveniente, pero en su cabecita.

Posted in Uncategorized | Leave a comment